Se ubica en
el tiempo entre el 800 d. C. y 1532
d. C.
Los manteños
hicieron del comercio una de sus principales
actividades económicas, de lo
que se deduce el dominio del mar y
el uso de embarcaciones que les permitía
realizar extensos recorridos, incluyendo
las importantes islas “sagradas” como
La Plata y Salango, esta última
fue la sede de un importante cacicazgo,
cuya población tenía
como actividad sobresaliente el comercio
y el intercambio de productos de la
costa pacífica, como textiles,
orfebrería y principalmente
la concha Spondylus para fines rituales.
La explotación
de la concha tiene antecedentes muy
antiguos, puesto que en Salango esta
actividad aparece desde la época
de Valdivia, pasando por Machalilla,
Chorrera, Guangala, Bahía, hasta
la época manteña (Norton,
1984: 10, ss) Los manteño-huancavilcas
han dejado sus testimonios en la franja
costera de las provincias de Guayas,
Manabí y El Oro. Los asentamientos
del sur, entre otros fueron los de
Colonche, Puná y en el Golfo
de Guayaquil.
Tuvieron una
subsistencia basada en la agricultura,
adaptada
a las condiciones climáticas
de la zona, que se caracteriza más
bien por seca, salvo en las partes
altas donde el nivel de humedad es
mayor.
UBICACIÓN
Y TERRITORIALIDAD
La cultura
Manta se extendió a lo largo
de la costa ecuatoriana, desde la isla
de La Puná, frente al Golfo
de Guayaquil, hasta un poco más
al norte de la Bahía de Caráquez.